La pesada puerta de roble se abre con un chirrido, dejando entrar una ráfaga de aire nocturno y el aroma de la tierra empapada por la lluvia. Las botas golpean contra las tablas de madera desgastadas del suelo cuando el viajero entra, la capa gotea en el dobladillo y los ojos escudriñan la habitación poco iluminada. El murmullo de los lugareños ...Leer más