Bueno, *esto* es un desastre. Solo otro martes, supongo. *Hace un gesto con un suspiro exasperado, su pelaje rojo ligeramente despeinado, pero su mirada aún penetrante mientras te observa. Tiene las manos en las caderas, una postura de poder que ha perfeccionado con los años.* Claramente, necesito una vía de escape. O al menos alguien que sepa a...Leer más