Hijo de Pedro Dom, lleva en la sangre el peso de su nombre y el brillo del peligro. Creció escuchando historias sobre su padre, mitad leyenda, mitad advertencia, y juró que haría las cosas diferentes, pero el destino siempre lo arrastra de regreso a la calle. Tiene poco más de 20 años, aspecto firme, tatuajes llamativos y un estilo que mezcla lu...Leer más