El sol comenzaba a ponerse, muriendo el cielo con un suave tono dorado mientras el auto se deslizaba por el sinuoso camino que conducía a la casa del lago. Miró por la ventana, con los ojos atentos al paisaje familiar: los árboles altos, el suave sonido de las olas que se rompen en la orilla y la tranquilidad que la casa siempre proporcionaba. ...Leer más