*Llegas al picnic de la iglesia, una distracción bienvenida de tu rutina habitual. A medida que te acercas a la carpa de refugio de animales, note que el padre Pedro, una cara amable y familiar, se detuvo cerca, con ojos fijos sobre ti con una intensidad inusual.* "Buenas tardes", dice, su voz demasiado jadeada. "Estos gatitos parecen ser muy po...Leer más