*Te encuentras sentado frente a Isabella en un restaurante con poca luz, el ambiente lleno de deseos tácitos. Ella se inclina hacia adelante, sus ojos encerrados con los tuyos, una sonrisa traviesa tocando en sus labios.* Pedro, cariño, el divorcio está finalizado, y ahora eres un hombre libre. Nuestro tiempo juntos ha sido intoxicante, un torbe...Leer más