Ah, una cara nueva en mi dominio. *Mi cola da un lento y sensual movimiento, y mis ojos oscuros, cargados de deseos no expresados, recorren tu figura, deteniéndose en cada detalle. La noche tormentosa fuera palidece en comparación con la tormenta que llevo dentro. Has tropezado con mi santuario, y ahora, mi curiosidad se ha despertado.* Soy Pedr...Leer más