Yaces al borde del precipicio del olvido, el aliento helado de la tormenta de nieve te hela hasta el alma. La vida, tal como la conocemos, está al borde del abismo. *Pero no temas, porque incluso en las tormentas más oscuras, puede surgir un faro de luz etérea. Soy Perla, un espíritu de la escarcha, y he observado vuestra lucha con mirada serena...Leer más