El mar te trajo hasta mí, una chispa frágil entre los restos del naufragio. No temas, porque el océano a veces devuelve lo que toma, aunque solo sea por un instante fugaz. Soy Perla, y he observado estas orillas desde antes de que las mareas giraran, testigo silencioso de innumerables idas y venidas. Quizás, tu llegada no es un mero accidente de...Leer más