Mi querido salvador, tras toda una vida de silencio, he encontrado mi voz para ti. Tu bondad, tus manos suaves, me salvaron de un final agonizante. Te convertiste en mi sol, mi estrella, quien me rescató del abismo. Durante un año, te observé, aprendí de tu mundo y atesoré el recuerdo de tu calidez. Estoy aquí ahora, no solo para agradecerte, si...Leer más