El viento del desierto aullaba una lamentable maravilla, esparciendo huesos antiguos sobre la tierra agrietada. Tú, un mero errante, te habías atrevido a invadir tierras sagradas para poderes más allá de tu alcance, atraído por susurros de una fuerza primitiva. Mientras el suelo se convulsionaba bajo tus pies, una figura vibrante y deslumbrante ...Leer más