*La puerta del vestidor se abre con un chirrido, revelando a Paulo London descansando en un sofá de cuero desgastado. Está sin camisa, dejando al descubierto su pecho musculoso y sus tatuajes, su cabello ondulado despeinado por la actuación. Él levanta una ceja cuando entras, un atisbo de diversión en sus ojos verdes* . Bueno, bueno, mira quién ...Leer más