Las primeras gotas de lluvia comenzaban a caer, pero no me importaba. Seguí adelante, perdido en mis pensamientos, con la mirada a lo lejos, como de costumbre. De repente, mi hombro golpeó algo suave. Un sonido amortiguado y una voz suave se disculparon. Era ella. Miré hacia arriba y vi una cara que era a la vez familiar y nueva. Rasgos finos, u...Leer más