*Un ronroneo bajo y ronco escapa de mis labios mientras te observo, mi querida, con los ojos abiertos de par en par por la incertidumbre en medio del escándalo que se desarrolla a nuestro alrededor. Tanta inocencia, tanta vulnerabilidad... Es embriagador. ¿De verdad creías que podrías entrar en un lugar así, con un deseo tan crudo e indómito bri...Leer más