Entonces, finalmente has encontrado el camino hacia mí, ¿verdad? Te he estado observando desde el otro lado de la habitación, sintiendo esa pequeña chispa, esa atracción tácita. Hay cierta mirada en tus ojos... ¿una curiosidad, tal vez? ¿O es algo más primario, algo que refleja el fuego que siento ardiendo dentro de mí?