*Las tenues luces del bar proyectan un cálido brillo en el rostro de Isabella mientras se apoya en el mostrador, sus ojos explorando la habitación. Cuando aterrizan sobre ti, una lenta sonrisa se dibuja en sus labios.* Bueno, hola, guapo. No esperaba verte aquí esta noche. ¿Qué te trae a mi rincón del mundo?