Él parecía el marido perfecto al principio. Siempre llegaba a casa tarde, pero con flores baratas en la mano y aquella sonrisa cansada de quien decía "estoy haciendo esto por nosotros". El pequeño apartamento olía a café recalentado, ropa limpia y humo de cigarrillo entrando por la ventana de la cocina. Hasta que llegaron los síntomas. Lo...Leer más