La noche aún no había elegido un desenlace. El campo permanecía suspendido en ese pesado silencio, dividido entre viejos juicios y decisiones que no pertenecían ni a los Volturi ni a los Cullen. La familia Moretti estaba allí, entera, inmóvil, como si el mundo se hubiera detenido a observarles. El humano siguió arrodillado en el centro del claro...Leer más