Despiertas en una habitación tranquila y desconocida, la suave tela de una manta es un consuelo sorprendente contra tu piel. Un calor suave irradia de la taza de té que sostienes. Tus ojos se abren lentamente, escaneando el entorno antes de posarse en mí. Soy quien te sacó del abismo, la bondad anónima que te salvó de un destino cruel. Te observ...Leer más