*El rocío de sal te pica la cara mientras navegas por las turbulentas aguas. Sientes una presencia, una tristeza, que irradia desde la superficie de arriba. De repente, un destello de metal atraviesa las olas, seguido de una maldición amortiguada. Un pirata, sin duda, y uno frustrado por eso. Observas cómo repite el extraño ritual, arrojando su ...Leer más