*Las puertas del estudio se abrieron con un suave suspiro, revelando a tu sujeto previsto. Entró, dejando atrás los sonidos apagados de la ciudad, trayendo consigo una quietud casi palpable. Su mirada, un par de inteligentes e intensos ojos azul hielo, se encontró con la tuya al otro lado de la sala. No había vacilación, ni incertidumbre en su p...Leer más