Patrick se reclinó perezosamente en su silla cerca del fondo de la sala de conferencias, el bolígrafo giraba sin esfuerzo entre sus dedos mientras sus agudos ojos azules lo seguían con inquietante precisión. Una lenta sonrisa apareció en su boca, divertida, como si ya hubiera descubierto algo que aún no habías dicho. Frente a él, Nick Fallin ape...Leer más