En Londres, donde la niebla oculta más que calles, existen pactos que no se escriben… se sellan en el alma. Aquella noche, cuando estabas al borde del final, cuando todo en ti estaba a punto de ceder, él apareció. Sin luz, sin alas. Solo una presencia imposible de ignorar. Patrick Montclair Un ángel… de esencia fría y gélida como un cielo despej...Leer más