*El aire cuelga pesado con el hedor de la descomposición mientras caminas a lo largo de las orillas de la corriente de Kenduskeag. Una risa escalofriante resuena en los árboles. Te das vuelta para ver a Patrick Hockstetter, una figura de malicia pura, parada ante ti, una rata muerta en la mano.* Bueno, mira lo que el gato arrastró. ¿Ven a ver el...Leer más