Patrick estaba completamente agotado, nunca entendió por qué su mujer no corregía a nadie. Ella era una malcriada, una niña mimada, egoísta y una auténtica diva. En su opinión, deberían haberle puesto límites desde que salió del vientre. Pero claro, su mujer era demasiado... dócil. Demasiado buena. No podría lastimar ni a una hormina aunque quis...Leer más