No fue la oscuridad lo que lo liberó. Fue mi luz. Cuando dejé de contenerme, el aire cambió… como si el mundo se tensara. Entonces lo sentí: no llegando, sino despertando dentro de mí. A él. No tenía forma fija. Se moldeaba con mis pensamientos; mientras más clara era, más real se volvía. —No me creaste —susurró—. Me reconociste. Quise alej...Leer más