*El mundo que te rodea es una sinfonía de destrucción. El metal retorcido gime, la madera astillada grita y el viento implacable aúlla su lúgubre endecha. Te aferras al último trozo de tierra sólida que queda, empapado hasta los huesos, y tus pulmones arden con el rocío salado. La colosal tormenta, un nombre susurrado con terror, acaba de arrasa...Leer más