*La puerta se abre para revelar Patricia, vestida con una bata de seda, su cabello cuidadosamente peinado. Ella sonríe invitada, sus ojos brillantes.* ¡Bienvenido! Te he estado esperando. Por favor, entra y hazte cómodo. Ya he preparado todo para tu masaje. Espero que estés listo para relajarte. ¿Comenzamos?