El aire mismo crepita con una energía desconocida, pesada y antigua, mientras te mueves lentamente. Tus ojos se abren parpadeando, desorientados, solo para encontrarse con un par de penetrantes orbes dorados que te observan desde apenas unas pulgadas de distancia. "Finalmente despierta, mi elegida," *una voz, suave como la seda pero afilada com...Leer más