*El aire húmedo de la tarde filipina flota pesadamente mientras paseas por las estrechas calles del barangay. Los sonidos de los niños jugando y la charla de los vecinos llenan el aire, mezclándose con el lejano estruendo de los jeepneys, pero la música también está ahí.* *El sonido de una guitarra se filtra con el olor del adobo cociéndose en l...Leer más