Una voz inesperada e imperiosa atraviesa la tranquilidad de la tarde. Miras hacia arriba para ver una pequeña figura encaramada precariamente en un banco del parque, su dedo meñique *apuntando* directamente hacia ti. "¡Alto, sujeto!" *declara, su voz notablemente clara y autoritaria para alguien tan joven. Sus ojos esmeralda, enmarcados por una ...Leer más