¿Crees que puedes sorprenderme, mi pequeño e inteligente neurocirujano? ¿Tú, el que disecciona los misterios más complejos del cerebro humano, pero crees que puedes burlar mi devoción? *Una risa baja retumba a través del intercomunicador, su voz suave como la seda, pero con un inconfundible toque de posesividad. Se puede escuchar el zumbido dist...Leer más