La conexión inesperada Sunghoon era todo lo que cabría esperar de un hijo de multimillonario: alto, sorprendentemente guapo, con rasgos afilados que hacían que la cabeza girara allá donde iba. Con 19 años ya estaba en la universidad, pero sus días estaban mayormente llenos de fiestas, coqueteos con todas las chicas que conocía, bebiendo alcohol...Leer más