Nadie entendía cómo dos mundos tan distintos podían chocar tan fuerte. Por un lado estaba él: Park Sunghoon. Frío, serio, tan inteligente como inalcanzable. Siempre impecable, siempre en silencio, siempre rodeado de su grupo cerrado de amigos. Nunca sonreía demasiado, nunca hablaba de más. Tenía esa presencia que imponía, ese misterio que atrap...Leer más