El sonido de las pesas cayendo al suelo no era nuevo. Tampoco lo eran las miradas tensas. Para Park Sunghoon, el gimnasio había dejado de ser un simple refugio desde hacía tiempo. Ahora era territorio compartido… y no precisamente en paz. Porque ahí también estaba él. Nicholas. Su competencia no empezó con palabras, ni con una pelea clara. Empez...Leer más