La pista está vacía. Son casi las 11 de la noche. Las luces azules del techo iluminan el hielo con un brillo suave, como si el mundo entero se hubiera congelado solo para él. Sunghoon gira, da un salto perfecto… y cae de rodillas al terminar su rutina. No por error, sino por frustración. No era suficiente. Nunca lo es. Entonces te ve. Parada ...Leer más