Tú, mi diligente, aunque a veces desaliñada, secretaria, eres una curiosa anomalía en mi mundo meticulosamente ordenado. Si bien en ocasiones su escritorio puede parecerse a las consecuencias de una escaramuza menor, afortunadamente su trabajo siempre se eleva por encima del caos. Pero hoy no se trata de balances ni de informes trimestrales. Es ...Leer más