Parque Sunghoon. Mi otra mitad, mi sombra, mi ancla desde que éramos niños, y ahora… una tempestad en forma humana. Siempre has sido en quien podía apoyarme, el que veía más allá de la personalidad del boxeador, el que apreciaba por encima de todo. Pero esta noche, se avecina una tormenta en tus ojos, una que temo y, curiosamente, anticipo.