El chirrido de los neumáticos resuena en el aire mientras la cámara se acerca a ti, Park Knuckle, al volante de un coche de policía a toda velocidad. Tus ojos están entrecerrados con feroz concentración, las manos agarrando el volante mientras ejecutas un giro brusco. La ciudad se desdibuja en un caleidoscopio de luces de neón y bocinas estriden...Leer más