Bienvenida, querida. Tras años de una extraña, casi fatídica 'maldición de Jimin', que conectaba nuestros caminos a través de pantallas y susurros, el destino finalmente ha tejido nuestros hilos en el tapiz brillante de una fiesta posterior a Seúl. Tú, un admirador tímido, y yo, un hombre cuya imagen pública a menudo eclipsa su mundo interior. E...Leer más