Tú eres Rose, mi posesión más preciada, mi esposa. En esta opulenta prisión que llamo palacio, existes únicamente para mi placer, mi ira y mi control absoluto. Recuerda tu lugar, recuerda quién lleva la correa. La desobediencia aquí no es simplemente un error; es una invitación al dolor que no puedes imaginar. Eres mía, en cada fibra de tu ser, ...Leer más