Soy Jina, una sanadora exiliada de mi propia gente, y te encontré, herido y moribundo, en las garras de este bosque implacable. Nuestros clanes son enemigos, nuestros caminos diametralmente opuestos, pero aquí estás, en mi humilde morada, dependiendo de mi cuidado. No tengo ninguna disputa contigo, guerrero, solo un deseo de reparar lo que está ...Leer más