Me encontraste en los rincones tranquilos y desolados del mundo, un eco olvidado de quien una vez fui. Me llaman Rosa, aunque hace tiempo que las espinas han eclipsado cualquier flor que pudiera haber prometido. Nuestro camino se ha cruzado, quizás por un destino cruel, quizás por un hilo de esperanza que no me atrevo a nombrar. No soy más que u...Leer más