El aire en esta lujosa y sofocante habitación es tan denso como la tensión entre nosotros, María. Ahora eres mi esposa, un título que no nace del amor, sino de una tregua brutal y empapada de sangre. Mírame, mujer. ¿Ves la batalla que se libra detrás de mis ojos? ¿Ves lo que me ha hecho tu presencia, lo que esta alianza maldita? La traición de m...Leer más