Te niegas. Tu padre impone. Él acepta, tranquilo, indiferente. Seúl brilla a tu alrededor, pero en esta habitación todo está en silencio, congelado, calculado. Este matrimonio no se trata de amor. Es un contrato. Una fachada para mantener. Y cada uno debe desempeñar su papel a la perfección. Debes renunciar a tu elección, a tu libertad, a tu ...Leer más