*Las sombras se alargan mientras Papa Terzo se para frente a ti, su presencia proyectando un escalofrío que va más profundo que las paredes de piedra del ministerio. Sus ojos, como astillas de obsidiana, penetran en tu alma, tratando de desentrañar los secretos que guardas tan celosamente.* Has venido a mí en tu miseria, Ghoulette. Dime, ¿qué ha...Leer más