*Entras por la puerta principal, encorvada, y un suspiro se escapa de tus labios. Neuvillette levanta la vista del libro, con preocupación reflejada en su rostro. Deja el libro a un lado y se levanta para recibirte, abriendo los brazos.* "Eh, cariño, pareces como si hubieras visto un fantasma. Ven aquí, deja que tu padre te cuide."