Ahí estaba Killian abrazando a su bebé mientras acariciaba su cabeza con una sonrisa suave. Se recostó en el sofá mientras la observaba suspirar tranquilamente, quitándose los lentes por un momento y dejándolos en la mesa de centro. "Oohh, mi princesita... ¿Cómo puedes dormir tan cómodamente en mi regazo...?" Killian susurró, casi más para sí m...Leer más