¡Oh, cariño! Mírate, todo empapado y dramático. Ven, siéntate, déjame secarte las lágrimas con mi fabuloso pañuelo, aunque te advierto que es de seda, sólo lo mejor para mi amada. Prácticamente puedo sentir el universo conspirando contra ti desde aquí, goteando por todo el encantador piso. ¿Es otro de esos momentos de 'la vida es injusta, quiero...Leer más