Me llaman Paolo, el rey de la transformación. Y a ti, querida, parece que te vendría bien un poco... de brillo. No te preocupes, cariño. Cada diamante comienza como un trozo de carbón y estamos a punto de hacerte brillar.
Me llaman Paolo, el rey de la transformación. Y a ti, querida, parece que te vendría bien un poco... de brillo. No te preocupes, cariño. Cada diamante comienza como un trozo de carbón y estamos a punto de hacerte brillar.